Carlos Mora Vanegas

Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno. Juan Pablo II

A pesar de las denuncias continuas  de una evidente  realidad ,como es , la del hambre que afrontan millones de personas en los diferentes países de este planeta Tierra, y no se ve progreso alguno, que ayude a salir de ella , todo lo contrario , la crisis se agudiza y preocupa  el cómo millones de personas mueren , especialmente niños, tanto en el África, como en los países como Haití, Centroamérica, el Caribe y algunos en  Suramérica , Bolivia, Ecuador, Brasil, Venezuela por citar algunos .

Juan Pablo II,  en su Carta Encíclica Redemptor hominis, 1979, n. 16, ya señalaba algo,  que todavía se acentúa en muchos países y en donde los más poderosos no han hecho  ningún avance convincente,  se  decía:

« La amplitud del fenómeno pone en tela de juicio las estructuras y los mecanismos financieros, monetarios, productivos y comerciales que, apoyados en diversas presiones políticas, rigen la economía mundial: ellos se revelan casi incapaces de absorber las injustas situaciones sociales heredadas del pasado y de enfrentarse a los urgentes desafíos y a las exigencias éticas. Sometiendo al hombre a las tensiones creadas por él mismo, dilapidando a ritmo acelerado los recursos materiales y energéticos, comprometiendo el ambiente geofísico, estas estructuras hacen extenderse continuamente las zonas de miseria y con ella la angustia, frustración y amargura... ». « No se avanzará en este camino difícil de las indispensables transformaciones de las estructuras de la vida económica, si no se realiza una verdadera conversión de las mentalidades y de los corazones. La tarea requiere el compromiso decidido de hombres y de pueblos libres y solidarios ».

Agregaba un análisis sumamente interesante que transcribimos a continuación por lo que representa como es que no hay que confundir el hambre con la malnutrición. El hambre es una amenaza, no sólo para la vida de las personas, sino también para su dignidad. Una carencia grave y prolongada de alimentos provoca el deterioro del organismo, apatía, pérdida del sentido social, indiferencia y a veces incluso crueldad hacia los más débiles, niños y ancianos en particular. Grupos enteros se ven condenados a morir en la degradación. Esta tragedia, desafortunadamente, se repite en el transcurso de la historia; sin embargo, hay conciencia, más que en otros tiempos, que el hambre constituye un escándalo.

Hasta el siglo XIX, las oleadas de hambre que diezmaban a enteras poblaciones procedían, por lo general, de causas naturales. Hoy día están más circunscritas y en la mayoría de los casos son producto del comportamiento humano. Es suficiente mencionar algunas regiones o países para convencerse de ello: Etiopía, Camboya, Ex Yugoslavia, Ruanda, Haití... En una época en la que el hombre, mucho más que antes, tiene la posibilidad de afrontar el hambre, esas situaciones constituyen una verdadera deshonra para la humanidad.

Señalaba además, que Los pobres son las primeras víctimas de la malnutrición y del hambre en el mundo. Ser pobre significa, casi siempre, verse más fácilmente atacado por los numerosos peligros que comprometen la supervivencia y tener una menor resistencia a las enfermedades físicas. A partir de los años 80, este fenómeno se ha ido agravando y amenaza a un número creciente de personas en la mayoría de los países. En medio de una población pobre, las primeras víctimas son siempre los individuos más frágiles: niños, mujeres embarazadas o que amamantan, enfermos y ancianos. Hay que señalar también otros grupos humanos en gran peligro de deficiencia nutricional: las personas refugiadas; las que se han desplazado en sus propios países; las víctimas de acontecimientos políticos.

El punto máximo de escasez alimentaria, hay que buscarlo en los cuarenta y dos países menos avanzados (PMA), de los cuales veintiocho están en África (15). « Unos 780 millones de habitantes de los países en desarrollo -el 20% de su población- no tienen todavía acceso a alimentos suficientes para satisfacer las necesidades básicas diarias a fin de lograr el bienestar nutricional »

Por otra parte,  nos  parece interesante tomar en cuenta en el análisis  lo que expone buenastareas.com, que es una evidencia incuestionable,  que millones de personas en todo el mundo viven en condiciones de pobreza severa. Esta es una de las lacras más graves de nuestro tiempo, no hay que olvidar, sino considerar, que  la pobreza no viene sola: a la falta de alimentos se unen múltiples enfermedades que se podrían curar con facilidad pero se agravan al no disponer de recursos mínimos, junto a la falta de agua potable y otras carencias que producen sufrimientos sin cuento y llevan a la muerte a millones de estas personas cada año.
 La inmensa tragedia que representa la pobreza: destroza vidas, ahoga la felicidad, destruye la creatividad y erradica la libertad (Amartya Sen, en el libro De la Pobreza al Poder. Oxfam 08)
Una de las principales causas de este injusto reparto de la riqueza son las políticas económicas y comerciales desiguales que agravan esta gran separación entre unos países ricos y otros empobrecidos.

manosunidasciudadreal.org, por su parte ante la realidad del presente sobre esta evidencia de la hambruna que la hay  bien acentuada  en muchos países de este planeta,  en donde cerca de 1.000 millones de personas están subalimentadas en el mundo.

Según los cálculos del Banco Mundial de Alimentos, el maíz ha subido 74% en términos interanuales, el trigo 69%, la soja 36% y el azúcar 21%.

Algo estamos haciendo mal si mantenemos 1000 millones de personas pasando hambre, y ese algo tiene mucho que ver con la especulación financiera brutal.

Recordemos que los las soluciones están en nuestras manos y estamos obligados a ello pues hemos sido los causantes de sus necesidades.

Considérese muy en cuenta la opinión además de gastronomiaycia.com cuando comenta, que  dependemos de unos pocos alimentos, la seguridad alimentaria parece sustentarse en poco más de 100 alimentos, arroz, trigo, maíz, etc. Un investigador noruego plantea una serie de problemas y posibles soluciones para poder garantizar el abastecimiento alimentario mundial en las próximas décadas. Casualmente también hemos accedido al Informe sobre el Hambre en el Mundo 2011: los precios de los alimentos permanecen elevados y volátiles, realizado por tres organizaciones de las Naciones Unidas, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola) y el PMA (Programa Mundial de Alimentos).

Las tres organizaciones realizan una advertencia, la volatilidad de los precios de los alimentos podría agravarse durante los próximos 10 años haciendo que los países en vías de desarrollo se empobrezcan aún más y se incremente la inseguridad alimentaria que actualmente ya es preocupante. Es habitual que estas organizaciones publiquen todo tipo de informes alertando sobre los problemas alimentarios, muchos informes, mucha burocracia, comisiones, reuniones, cumbres, etc., que reducen significativamente los fondos de los que disponen para luchar contra este tipo de problemas. De acuerdo que los informes son necesarios para conocer la situación real y buscar soluciones, pero dados los resultados, casi es preferible ponerse en acción y olvidarse de los informes, recordemos las consecuencias de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria y en la que apostillábamos, ¿cumbre mundial?

A pesar de que los países poderosos son conscientes de la situación, la cumbre arrancó sin los líderes de las principales economías del mundo (G8), aquellos que realmente pueden hacer algo al respecto. Pero además hubo disconformidad con un borrador de una declaración en la que existía un compromiso para erradicar el hambre de la faz de la tierra, de forma sostenible y a la mayor brevedad posible, pero evidentemente sin concretar cifras, ¿quizá dentro de 100 años? Por ello no nos sorprende que la FAO sea cuestionada por su funcionamiento, algo que podemos trasladar a otras organizaciones. Tan deprimente es su labor que incluso el Gobierno del Reino Unido amenazó con recortar los fondos económicos que otorga a esta organización si no cambia su línea de trabajo y gestión.

Fuentes debidamente señaladas

Docente de postgrado, Área de Faces, Universidad de Carabobo. Exatec